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La salud que sale del grifo...

El agua corriente es más económica que cualquier otra bebida y está siempre disponible. Sin embargo, en su largo camino desde la central de abastecimiento hasta las tomas de agua en casa puede experimentar cambios que afecten a su calidad. Los filtros de agua nos proporcionan agua potable pura directamente del grifo.




Agua filtrada
con carbón activado

Sin lugar a dudas, el agua más natural es el que sale de los manantiales de montaña. Pero la mayoría no vivimos en la montaña con agua de manantial en casa. Por otra parte, tampoco tenemos que comprar y cargar cajas de agua mineral porque ?a diferencia de la gente de muchos países del mundo? tenemos el privilegio de poder tomar el agua directamente desde el grifo, sin esfuerzo alguno. Además, es mucho más ecológico, porque una botella de agua mineral muchas veces recorre cientos de kilómetros de carretera por media Europa antes de llegar a nuestro supermercado. Sin embargo, el tratamiento de alta tecnología en la central de abastecimiento de aguas y el estancamiento de la misma en depósitos y tuberías privan al agua potable de una buena parte de su sabor natural. Además, después de varios años de uso, las tuberías adquieren un aspecto más bien desagradable, debido a los sedimentos que se van formando. Si ha visto alguna vez una tubería vieja, sabrá de lo que estamos hablando.

Es cierto que existen disposiciones legales sobre los límites permitidos de sustancias nocivas en el agua potable, pero no todo lo que está permitido es saludable. Los criterios de la casa CAROBINIT para el alimento más importante son: cuantas menos sustancias perjudiciales contenga, mejor.

 

Agua con todo el sabor gracias a los filtros

Este es el principio de los filtros compactos de carbón activo: sin recurrir a sustancias químicas, el poder de adhesión del carbón activo aglutinado retiene las sustancias nocivas, tales como metales pesados, pesticidas o residuos de medicamentos, y deja pasar los minerales necesarios para nuestro organismo. El resultado es un agua potable absolutamente higiénica, comparable con el agua mineral sin gas, que "al contrario de lo que ocurre muchas veces con el agua del grifo" no afecta al sabor del té o del café.