Harina de piedra de la gruta sanadora de Emma Kunz

Gruta energética, y muy
impactante cerca de la
población Würenlos en Suiza:
Gruta Sanadora de Emma Kunz
AION A es una piedra muy especial de una cantera de piedra romana situada en las cercanías de la ciudad actual Würenlos en Suiza.
La antigua cantera romana, hoy en día llamada la gruta de Emma Kunz, es un lugar de fuerza muy especial. Una poderosa gruta, a la que se le dió el nombre de la artista y naturópata Emma Kunz (1892-1963) a finales de la segunda guerra mundial. Impresionada por los éxitos y el amplio espectro de aplicaciones de la piedra sanadora, le dió el nombre de 'AION A', que en griego significa „ilimitado“. Se dice que la radiación de la tierra es muy alta en ese lugar, comparable con el lugar de fuerza Lourdes.
La ciudad de Würenlos le debe esta valiosa arenisca a una casualidad geológica. Esta zona, en sus orígenes alpinos, formaba parte de un brazo de mar que se secó. En el lugar en el que está ubicada la gruta de Würenlos, se encuentra una roca sedimentaria muy dura que los geólogos denominan arenisca fosilizada. Existen indicios de que ya los romanos extraían esta roca para utilizarla en construcciones especiales. Algunas de las iglesias conocidas aún hoy en día, se fabricaron con este material.
La arenisca curativa AION A se considera hoy en día un producto medicinal de clase I, inscrito en Swissmedic y que se puede obtener en Suiza en farmacias y tiendas naturistas.
Desde hace años, médicos de distintas disciplinas, fisioterapeutas y masajistas, trabajan con AION A, obteniendo resultados excelentes tanto por medio de la aplicación en sus consultas, como mediante tratamientos específicos para la aplicación por parte del paciente en su propia casa. Las aplicaciones se centran sobre todo en problemas del aparato locomotor, enfermedades reumáticas y lesiones deportivas.
El AION A se extrae y se trabaja siguiendo escrupulosamente las directrices originales de la naturópata Emma Kunz. Se trata de un producto natural, que se obtiene del interior de la tierra y, por lo tanto, aún no ha estado expuesto a las influencias medioambientales.

Centro Emma Kunz en Würenlos, cerca de Zürich